Ruta de Maribalba en Helechosa de los Montes





Distancia: 6 km
Tiempo: 2 horas y 30 m
Dificultad: baja


Podemos iniciar esta ruta desde La Fuente Vieja donde tomaremos la carretera en dirección Este. Pasada la calleja de la Florida la carretera desciende hacia la garganta del Cuervo impetuosa en invierno y seca en verano. Una primera subida como anticipo de las venideras, nos hace ir calentando músculos.
Recorremos la parte alta de la Dehesa Boyar. Arriba en el monte la jara, abajo el panorama se amplía y va apareciendo la enorme balsa del pantano que se abre camino entre la sierras verdes coronadas por riscos de cuarcita. De nuevo la cuesta arriba nos hace sudar durante algún kilómetro pero la casa de Robustiano nos permite adivinar la cercanía del agua fresca y abundante junto a la sombra acogedora de la Fuente de Los Manzanos. La parada es obligatoria, nos refrescamos, tomamos resuello y seguimos nuestra ruta por la carretera. A pocos metros de la Fuente de los Manzanos, a la derecha de la carretera, sale una pista forestal que se adentra en la sierra y asciende suavemente por la misma. Llegamos a un portón de barras que nos indica que entramos en “La Reserva” ahora la pista poco a poco asciende faldeando la sierra. A uno y otro lado abundante vegetación con monte de encinas, alcornoques, quejigos, madroños, jaras y otras muchas plantas aromáticas lo cubren todo. Las ciervas corren por los pedregales de cuarcitas asustadas por los visitantes. El paisaje se amplía, sierras y más sierras verdes y redondeadas. Por el valle de la Higueruela el agua azul del embalse llega al puente de Villarta. El Puente de la Barca separa La Higueruela y Santa Olalla donde antaño existió una ermita de esta Santa a la que el pueblo recurría con procesiones y rogativas en las épocas de sequía, ahora sumergida.
La pista sigue su ascenso entre pinares con una pendiente moderadamente inclinada rodeada de maravillosos paisajes. Por fin llegamos al collado de La Maribalba. Allí los forestales tienen una choza que nos permite descansar y refrescarnos. Ahora entre las muchas direcciones que allí se nos indican y que podrían constituir distintas variantes de esta ruta, nosotros escogemos la dirección de Los Robledillos. Seguimos entre pinares en territorio de ciervos y águilas. El camino es cómodo y sumamente agradable. Pasamos La Sepultura y pronto llegamos a un pequeño lago entre pinares. Seguimos y la pista nos permite ver hermosos valles como el de Los Batanes. Pasamos por Las Mesas. El descenso se acentúa y llegamos a la alberca de los Robledillos, donde encontramos un merendero con mesas y sillas de madera también contamos con agua potable, seguremos la pista que nos lleva a la carretera que tomáremos a la derecha y estaremos en HELECHOSA.